Un nuevo espacio para trabajar con más privacidad, orden y confort
El proyecto de CIM Tax & Legal parte del traslado de la compañía a sus nuevas oficinas en Avenida Diagonal 543, planta 8, Barcelona, un espacio de 600 m² concebido para dar respuesta a las necesidades de un equipo de 30 personas. El objetivo era claro: aprovechar el cambio de sede para construir un entorno más funcional, representativo y adaptado a la forma de trabajar de una firma que necesitaba combinar imagen, privacidad y bienestar.
Desde el inicio, el proyecto estuvo muy condicionado por el plazo de ejecución, ya que era necesario abandonar la oficina anterior en una fecha concreta. A ello se sumó la necesidad de coordinar la intervención con determinadas instalaciones centralizadas del edificio, un factor técnico que obligó a trabajar con especial precisión durante todo el proceso.
Privacidad y funcionalidad como punto de partida
Por la propia actividad de la compañía y por el perfil de cliente con el que trabaja, uno de los aspectos más importantes del proyecto fue garantizar una buena privacidad entre espacios, sin renunciar a una oficina abierta, luminosa y fluida.
La distribución se diseñó para equilibrar áreas de trabajo, salas cerradas y zonas compartidas, dando lugar a un espacio capaz de responder tanto al trabajo diario como a reuniones internas, encuentros con clientes y actividades de equipo. En este sentido, el proyecto incorpora 6 salas de reuniones y una ágora pensada para reuniones de equipo, presentaciones y otras actividades con asistentes externos.
Un diseño pensado para el día a día real del equipo
Más allá de la organización general del espacio, el proyecto puso especial atención en cuestiones que tienen un impacto directo en la experiencia diaria de las personas. El cliente quería contar con una zona de cantina generosa, no solo pensada para comer, sino también para poder acoger ciertas actividades en momentos más informales del día.
También se trabajó de forma específica la capacidad de almacenaje, integrándola de manera ordenada dentro del conjunto, y se cuidaron numerosos detalles de diseño que ayudan a construir una imagen más limpia y sofisticada, como el módulo central resuelto con puertas sin tiradores. Todo ello se reforzó con un tratamiento orientado al confort acústico, una de las claves del proyecto.
Mobiliario y marcas al servicio de una imagen cuidada
La selección de mobiliario fue especialmente importante para trasladar la identidad del proyecto. Se incorporaron piezas de firmas como USM y Vitra, combinando funcionalidad, durabilidad y una estética contemporánea y atemporal.
El resultado es una oficina equilibrada, donde cada decisión contribuye a generar una atmósfera profesional, serena y bien resuelta, capaz de acompañar la actividad del equipo con naturalidad.
Un proyecto exigente, resuelto a tiempo
El principal desafío de la intervención fue, sin duda, el tiempo de ejecución. Resolver el proyecto dentro de un calendario tan ajustado, manteniendo al mismo tiempo el nivel de detalle, funcionalidad y confort esperado, fue uno de los grandes logros del trabajo.
El resultado final se tradujo en satisfacción por parte de los empleados, una mejora clara en la funcionalidad de los espacios y una experiencia de uso marcada por el confort acústico y la sensación de orden. Una oficina diseñada para trabajar mejor, recibir mejor y representar mejor a la compañía.
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